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Presentación

Cuevas del Almanzora conserva un legado patrimonial tan diverso como rico. Y es que el tránsito del tiempo ha dejado, como en pocos lugares, su acusada impronta antes incluso de que los seres humanos deambularan por su geografía. Su historia geológica se puede leer en un paisaje de relieves descarnados, muestrario de una sucesión de episodios ancestrales que lo han moldeado tal y como lo contemplamos, tal y como hoy lo podemos apreciar y disfrutar. En nuestro término municipal abundan las formaciones calizas y arcillosas que han dado lugar a las espectaculares terreras o acantilados interiores, tan peculiares y singulares a un tiempo, y tan definidores de una forma de vida que otorgó fundamento al topónimo que nos denomina: estos cortados, como si de un queso de Gruyere se tratase, enseñan oquedades que en otro tiempo, desde época del reino nazarí de Granada, fueron habitáculos cavernícolas que cobijaron a las familias más humildes de la población. Hoy, abandonadas esas viviendas, conforman una visión sugerente y evocadora donde el capricho de la naturaleza y el ingenio humano se aunaron.

Sobre nuestro territorio se puede leer lo que aconteció hace cuatro millones de años, cuando estaba cubierto por un mar poco profundo en el que nadaban escualos y cetáceos, y en sus costas crecía un manglar tropical en cuyas espesuras abundaban los grandes mamíferos como los rinocerontes, los elefantes o los linces. Desde que los miembros de la Comisión del Mapa Geológico se acercasen por esta geografía en 1878 para realizar sus trabajos, desde que en nuestra localidad surgiese por esa misma fecha el pionero Círculo Geológico Cuevense y desenterrasen aquel “monstruo de Cirera”, no han cesado los descubrimientos paleontológicos.

Pero si esta historia antes de la historia, la que aconteció hace millones de años, resulta apasionante en nuestra localidad, no lo es menos la que tuvo lugar hace apenas dos siglos, en esa fecha mítica de 1838, cuando un inesperado hallazgo minero impactó en aquella comunidad hasta entonces agrícola. En un barranco remoto y aislado de Sierra Almagrera, se descubrió un rico filón de galena argentífera. Se desató una fiebre minera sin parangón que sembró de pozos hasta el último paraje de aquella pequeña sierra y desató un periodo de florecimiento económico y social. Fueron más de cien años de actividad minera y metalúrgica que han dejado su rastro en forma de chimeneas, cabrias, pozos, castilletes, planos inclinados, galerías de humos, muelles y embarcaderos, y un sinfín de restos de otras instalaciones que conforman un sustancioso patrimonio minero. Y de todo ello brotó una sugerente historia de riquezas y ruinas, de logros y fracasos, de mieles y miserias, que tenemos bien ilustrada y estudiada.

Sabedores de todo ello, porque somos un municipio con vocación patrimonial y cultural, nos quisimos sumar o, más bien, comprometer con lo que este congreso significaba y perseguía, y que ha quedado perfectamente patente en el lema que esta convocatoria ha enarbolado: Geología y minería en los siglos XIX y XX: paisajes, historia y patrimonio. Somos conscientes, y así lo venimos demostrando a través de nuestro empeño permanente en su protección, conservación, recuperación y divulgación, de la importancia de este patrimonio geológico y minero, del que enriquece nuestro territorio municipal, pero también del que se disemina por nuestra comarca levantina y por toda la provincia. En consecuencia, el Ayuntamiento de Cuevas del Almanzora ha querido contribuir a los objetivos que la celebración de este congreso llevaba implícitos, y qué mejor modo que haber asumido el firme compromiso derivado del patrocinio del mismo. La institución municipal tiene la certeza de que del conocimiento, de su precisa conservación, depende una parte fundamental de nuestro futuro desarrollo social y cultural, mucho más en tiempos en los que, por fortuna, cada vez existe una mayor sensibilidad hacia el legado de la naturaleza y de quienes nos precedieron en la aventura de la vida.

Me resta agradecer a la Sociedad Española para la Defensa del Patrimonio Geológico y Minero que haya escogido nuestro municipio como sede del congreso internacional celebrado entre el 29 de septiembre y el 2 de octubre, aunque motivos para una elección tan acertada no les han faltado. Es, como no podía ser de otro modo, un agradecimiento extensivo a todas aquellas instituciones, sociedades y empresas que de un modo u otro han contribuido a que este encuentro se haya materializado en feliz realidad.

El Ayuntamiento adquirió el compromiso de patrocinar la publicación de este libro de actas, una compendio necesario e imprescindible que recoge el esfuerzo y las aportaciones de todos los investigadores que se dieron cita en nuestra localidad, un valioso testimonio que se ofrece a la consulta de quienes quieren saber, de quienes quieren profundizar sobre nuestra enorme riqueza geológica y minera. Es, en definitiva, una heramienta de primer orden a la que también han contribuido [nombres de las empresas] de manera desprendida y generosa, por lo que quiero dejar patente aquí la expresión de mi más profunda gratitud.

Creo sinceramente que los esfuerzos depositados tanto en la organización del congreso como en la edición de esta completa memoria que son sus actas han merecido la pena. De estas enriquecedoras experiencias salimos mejores, orgullosos, porque somos conscientes de nuestra contribución al cultivo y difusión de unos saberes, pero también de unos valores que desde lo local trascienden hacia lo universal, desde Cuevas del Almanzora, desde nuestra historia y patrimonio que, gracias al pasado congreso y estas actas, ya son un poco más de todos.

Antonio Fernández Liria
Alcalde de Cuevas del Almanzora
Mayo 2023